Contracciones de los músculos faciales al socializar: Causas y remedios

Para la mayoría de las personas, socializar con los demás es un proceso natural que ocurre casi automáticamente.

Aunque pueden experimentar cierta inseguridad inicial al conocer gente nueva, rápidamente se habitúan y pueden sumergirse en la conversación sin mayores problemas.

Para otros, conocer e interactuar con extraños, o incluso con personas conocidas, representa una lucha importante.

Su inseguridad durante las interacciones sociales no sólo es más intensa que la de la población general, sino que además no disminuye tan rápida y fiablemente como la de los demás.

Además, su inseguridad suele dar lugar a síntomas físicos, de los que las personas afectadas suelen avergonzarse mucho e intentan ocultarlos.

Un síntoma común que puede surgir durante las interacciones sociales son las contracciones incontrolables de los músculos faciales.

A continuación, analizaremos este fenómeno con más detalle.

¿Por qué te tiembla la cara cuando hablas con la gente?

Las contracciones de los músculos faciales que se producen exclusivamente en situaciones sociales, como cuando se entabla una conversación, suelen ser de naturaleza psicológica. El miedo a ser evaluado negativamente suele ser la causa subyacente y puede apuntar a un trastorno de ansiedad social existente.

Dado que estas contracciones musculares sólo se producen cuando se interactúa con otras personas, normalmente puede descartarse una causa biológica.

Sin embargo, esta decisión sólo puede tomarla un profesional de la salud mental cualificado, como tu médico personal o un neurólogo profesional.

Normalmente, las personas que experimentan este fenómeno suelen estar muy preocupadas por la impresión que causan en los demás.

Esta excesiva preocupación por la forma en que pueden ser percibidos suele hacer que se sientan muy cohibidos en las situaciones sociales (Rappee & Heimberg, 1997).

Este aumento de la autoconciencia lleva a las personas afectadas a vigilar de cerca su comportamiento y sus reacciones físicas e intentar controlarlas.

Tratando de ser percibidos de forma positiva, algunos pueden poner una sonrisa falsa para ocultar su inseguridad o su desacuerdo.

Al estar muy consientes de sí mismos, tienden a concentrarse en su expresión facial e intentan que parezca lo más natural posible para causar una impresión positiva.

Sin embargo, la expresión facial natural es un proceso que no requiere ningún esfuerzo consciente. Al aplicar tal esfuerzo para provocar una reacción natural, el resultado suele ser un efecto paradójico.

Por ejemplo, las personas que hacen un esfuerzo consciente cuando intentan dormirse suelen quedarse despiertas.

Una mayor conciencia de este proceso natural, combinada con un esfuerzo consciente para que se produzca, hace que sea menos probable que ocurra.

Del mismo modo, al intentar que los músculos faciales se comporten de forma natural, el resultado suelen ser movimientos poco naturales. Esto es especialmente cierto cuando se hace mientras se experimenta estrés o ansiedad.

Las personas que están muy preocupadas por la impresión que pueden causar en los demás suelen experimentar algún tipo de estrés y ansiedad en las situaciones sociales, lo que aumenta la probabilidad de que se produzcan estas reacciones paradójicas.

Si la ansiedad que experimentas durante las situaciones sociales es muy intensa o te lleva a evitar por completo ciertos escenarios, es posible que sufras un trastorno de ansiedad social.

¿Cómo evitar contracciones de los músculos faciales durante la interacción social?

Dado que las contracciones de los músculos faciales son el resultado de una atención focalizada poco útil, combinada con un esfuerzo consciente por evitarlas, tales intentos deben omitirse y es aconsejable dirigir la atención a otra parte, como lo que se está diciendo durante una conversación.

Por lo general, las personas descubren que sus tics faciales se vuelven más intensos a medida que se concentran en ellos e intentan combatirlos.

Por lo tanto, aceptar que pueden surgir algunas contracciones musculares y dirigir tu atención a otra parte es la estrategia más razonable.

Sin embargo, si el problema persiste, es posible que estés afectado por una fobia social.

Si experimentas con frecuencia miedo a ser juzgado, rechazado o evaluado negativamente en situaciones sociales, puedes cumplir los criterios de diagnóstico del trastorno de ansiedad social.

Asegúrate de hablar con tu proveedor de servicios de salud mental si sospechas que sufres de ansiedad social y no dudes en leer nuestra guía completa sobre la fobia social, que te dará una idea de si estás o no afectado.

Referencias

Rapee, R. M., & Heimberg, R. G. (1997). A cognitive-behavioral model of anxiety in social phobia. Behaviour research and therapy35(8), 741–756. https://doi.org/10.1016/s0005-7967(97)00022-3

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