¿La Ansiedad Social Empeora con la Edad?

El trastorno de ansiedad social (TAS) es un fenómeno impresionantemente común. Alrededor del 10% de las personas lo padecen en algún momento de su vida (Wittchen & Fehm, 2001). Por lo general, comienza durante la infancia o la adolescencia temprana.

Las personas afectadas rara vez piden ayuda, y sólo una de cada cinco recibe tratamiento profesional (Grant et al., 2005).

Esto plantea la pregunta: ¿Qué ocurre con los que no reciben tratamiento? ¿Empeora la ansiedad social con la edad?

Sin tratamiento adecuado, el trastorno de ansiedad social se caracteriza por su persistencia a lo largo de la vida, especialmente cuando comienza durante la primera infancia. Con la edad, los síntomas pueden fluctuar y disminuir ligeramente, pero para la mayoría de las personas sigue siendo un problema permanente.

Una amplia muestra comunitaria de más de 3.000 adolescentes y adultos con TAS reveló que más de la mitad de ellos seguían afectados diez años después (Beesdo-Baum, Knappe, Fehm, Höfler, Lieb, Hofmann, Wittchen, 2012).

Una amplia muestra comunitaria de más de 3.000 adolescentes y adultos con TAS reveló que más de la mitad de ellos seguían afectados diez años después. La ansiedad social no suele desaparecer con la edad.

Como dato positivo, sólo un 15% seguía padeciendo un trastorno de ansiedad social completo.

Sin embargo, el 20% estaba justo por debajo del umbral para un diagnóstico y un 22% adicional seguía sufriendo síntomas significativos.

Además, el 28% restante cumplía los criterios de otro trastorno de salud mental.

Social Anxiety is linked to other mental health disorders

Este mismo estudio sugiere que las personas con TAS generalizado (ansiedad en 3 o más situaciones sociales diferentes) son especialmente propensas a experimentar estabilidad en sus síntomas a lo largo de su vida.

Para este grupo de personas, la ansiedad social puede empeorar con la edad, especialmente si adoptan una conducta de evitación fuerte y limitan su estilo de vida.

Al abstenerse de buscar la exposición a situaciones temidas, es probable que su ansiedad social aumente con el tiempo.

Los siguientes factores se han relacionado con un curso persistente y estable del TAS (Beesdo-Baum, Knappe, Fehm, Höfler, Lieb, Hofmann, Wittchen, 2012):

Infografía: Estos factores se han relacionado con un curso persistente y estable del TAS y podrían servir como posibles predictores.
  • Mayor número de situaciones sociales temidas
  • Incidentes de ataques de pánico
  • Conducta de evasión marcada
  • Temperamento socialmente inhibido
  • Presencia de trastornos mentales adicionales
  • Discapacidad funcional severa
  • Padres con TAS o depresión
  • Mayor incidencia de pensamientos ansiosos catastróficos
  • Funcionamiento familiar debilitado
  • Falta de calor emocional en la familia durante la infancia (Knappe t al., 2009)

Para aquellos individuos que siguen siendo socialmente ansiosos y desarrollan una o varias condiciones psicológicas adicionales, la ansiedad social puede empeorar con la edad.

Entre las consecuencias más frecuentes del TAS estable están la depresión y el abuso de sustancias (Sonntag, Wittchen, Höfler, Kessler, & Stein, 2000Wittchen, 2000).

Para saber más sobre lo que ocurre cuando la ansiedad social no se trata, consulta nuestro artículo “¿Cuánto Tiempo Dura la Ansiedad Social?” y consulta nuestra guía completa de tratamiento para conocer los enfoques terapéuticos disponibles.


Beesdo-Baum, K., Knappe, S., Fehm, L., Höfler, M., Lieb, R., Hofmann, S. G., & Wittchen, H. U. (2012). The natural course of social anxiety disorder among adolescents and young adults. Acta psychiatrica Scandinavica, 126(6), 411–425. https://doi.org/10.1111/j.1600-0447.2012.01886.x

Knappe, S., Beesdo, K., Fehm, L., Höfler, M., Lieb, R., & Wittchen, H. U. (2009). Do parental psychopathology and unfavorable family environment predict the persistence of social phobia?. Journal of anxiety disorders, 23(7), 986–994. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2009.06.010

Grant, B. F., Hasin, D. S., Blanco, C., Stinson, F. S., Chou, S. P., Goldstein, R. B., Dawson, D. A., Smith, S., Saha, T. D., & Huang, B. (2005). The epidemiology of social anxiety disorder in the United States: results from the National Epidemiologic Survey on Alcohol and Related Conditions. The Journal of clinical psychiatry, 66(11), 1351–1361. https://doi.org/10.4088/jcp.v66n1102

Sonntag, H., Wittchen, H. U., Höfler, M., Kessler, R. C., & Stein, M. B. (2000). Are social fears and DSM-IV social anxiety disorder associated with smoking and nicotine dependence in adolescents and young adults? European Psychiatry, 15(1), 67–74. https://doi.org/10.1016/S0924-9338(00)00209-1

Wittchen H. U. (2000). The many faces of social anxiety disorder. International clinical psychopharmacology, 15 Suppl 1, S7–S12. https://doi.org/10.1097/00004850-200007001-00003

Wittchen, H. U., & Fehm, L. (2001). Epidemiology, patterns of comorbidity, and associated disabilities of social phobia. The Psychiatric clinics of North America, 24(4), 617–641. https://doi.org/10.1016/s0193-953x(05)70254-9

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