15 Consejos Para Salir Con Alguien Si Tienes Fobia Social

Hay muchas dudas que pueden hacer que las personas se sientan ansiosas e inseguras cuando van a una primera cita.

“¿Me veo lo suficientemente atractivo/a?

“¿De qué vamos a hablar?”

“¿Pareceré nervioso/a?”

“¿Y si digo algo estúpido?”

“¿Y si nos quedamos sentados en un silencio incómodo?

Aunque este tipo de pensamientos perturbadores son bastante comunes en el camino hacia una primera cita romántica, para la mayoría de las personas suelen desaparecer bastante rápido a medida que van conociendo a su acompañante.

Lamentablemente, este no es el caso de todos.

Las personas con trastorno de ansiedad social (TAS), también llamado fobia social, suelen aferrarse a estas preocupaciones de forma casi obsesiva.

¿El resultado? Inseguridad intensa, síntomas físicos de ansiedad y, a menudo, el miedo a ser descubierto como inepto. Esto, por supuesto, hace que las citas sean menos divertidas y a menudo menos gratificantes.

Es fácil ver que las citas con ansiedad social pueden representar un verdadero reto para todos los implicados, tanto para los propios afectados como para sus respectivas parejas.

En esta guía, arrojaremos luz sobre el fenómeno de la fobia social en el ámbito de las citas románticas, responderemos a preguntas importantes sobre el tema y proporcionaremos consejos prácticos sobre cómo hacer que las citas sean divertidas y fructíferas, a pesar de los persistentes miedos sociales.

¿Por qué te sientes inseguro cuando sales con alguien?

Como hemos mencionado anteriormente, la mayoría de las personas experimentan sentimientos de inseguridad e incertidumbre antes y durante un primer encuentro romántico.

Pero, ¿por qué experimentamos esa inseguridad cuando salimos con alguien?

Cuando acudimos a una cita, naturalmente queremos causar una buena impresión. Como estamos motivados para ser percibidos como una posible pareja, nos preocupa exponer aspectos de nosotros mismos que puedan revelar lo contrario. Nuestra inseguridad nos hace atentos a la forma en que podemos ser percibidos.

Así, preocuparse un poco por la impresión que generamos en nuestro acompañante suele ser muy útil.

Sin embargo, cuando estas preocupaciones se vuelven excesivas, los beneficios desaparecen rápidamente. El aumento de los niveles de ansiedad social puede entorpecer fácilmente la percepción de ser interesante, atractivo, competente o encantador.

Conscientes de ello, las personas con ansiedad social suelen rehuir las citas, ya que no sólo tienen que soportar los sentimientos de ansiedad feroz, sino que además ven pocas posibilidades de parecer atractivos a sus citas.

¿Puedes salir con alguien si tienes ansiedad social?

El miedo excesivo a ser juzgado, evaluado negativamente o rechazado es el sello distintivo del trastorno de ansiedad social (American Psychiatric Association, 2013).

Por lo tanto, es natural que las personas afectadas rehúyan las situaciones sociales que puedan dar lugar a un posible juicio negativo por parte de los demás. Las citas románticas forman parte de este tipo de situaciones.

Sin embargo, esto no significa que no puedas salir con alguien si tienes fobia social.

Las personas con trastorno de ansiedad social pueden tener citas como cualquier otra persona. Debido a su condición, es recomendable elegir lugares y actividades que no causen estrés adicional. Para muchos, es aconsejable abstenerse de salir con personas que sean excesivamente críticas.

Sí, las citas románticas pueden ser bastante estresantes para las personas con TAS.

Sin embargo, con la mentalidad adecuada y un par de herramientas prácticas, podrás disfrutar de conocer a posibles parejas y encontrar todo el empeño gratificante.

¿Deberías decirle a tu cita que tienes ansiedad social?

Las personas con fobia social tienden a ser muy autocríticas. Por ello, a menudo se ven a sí mismas de forma más negativa que los demás.

Sin embargo, la mayoría de las personas afectadas no son conscientes de ello y asumen que los demás les juzgan con la misma dureza con la que ellos se juzgan a sí mismos.

Como resultado, las personas socialmente ansiosas suelen creer que los demás tienen unas expectativas tremendamente altas sobre ellos. Esto, unido a la escasa confianza en sus capacidades para cumplir con estos altos estándares, conduce a un aumento de los niveles de estrés y ansiedad.

Una forma de disminuir la presión percibida sobre el rendimiento es reducir las expectativas de los demás. Mira esta breve animación para entender este principio.

Como muestra esta animación, creer que los demás tienen menores expectativas sobre nosotros puede disminuir la angustia y la activación física.

Al revelar las vulnerabilidades personales, no tienes que preocuparte de que se revelen en un momento posterior. Como resultado, puedes sentirte menos presionado para fingir que eres alguien que no eres.

Pero, ¿significa esto que debes contarle a tu cita sobre tu ansiedad social?

En la primera cita, considera mencionar que has estado nervioso todo el día o que te sientes un poco inseguro. Esto puede aliviar tu ansiedad social. Sin embargo, no te pases compartiendo tu condición de salud mental con alguien que acabas de conocer.

Ser abierto, honesto y sincero es una gran idea para una primera cita. Pero asegúrate de respetar tus propios límites.

Si te sientes incómodo comiendo en público, sugiere otra actividad para conocerse. En este momento no tienes que dar explicaciones de por qué prefieres otro tipo de actividad o lugar.

Si te resulta demasiado angustioso pasar varias horas con tu cita, organiza un encuentro de una o dos horas.

En caso de que te sientas abrumado por la ansiedad a la hora de la cita, comparte que te sientes nervioso.

De este modo, comunicas tu ansiedad social de forma genuina, pero sin pasarte de la raya.

Consejos prácticos para salir con alguien si tienes ansiedad social

La ansiedad social surge cuando estamos motivados para causar una determinada impresión a los demás, pero no confiamos en nuestra capacidad para hacerlo con éxito (Leary, 2001).

Por lo tanto, experimentar ansiedad social durante las citas es un fuerte indicador de que anhelas amor, aceptación, reconocimiento, cercanía e intimidad.

Son necesidades perfectamente normales y muy humanas, que no deben ignorarse.

Sin embargo, aunque estés motivado para satisfacer tu necesidad de una conexión humana más profunda, puede que también te preguntes cómo salir con alguien si tienes ansiedad social.

Las siguientes recomendaciones pueden considerarse una guía útil para quienes desean tener citas y padecen fobia social.

Ten en cuenta que cada persona es única y que no todos estos consejos se aplican a todos los casos.

(1) Comprende que toda persona sana se siente insegura y nerviosa en la primera cita.

Muchas personas con fobia social creen que los sentimientos de ansiedad en situaciones sociales no son normales.

Sin embargo, esto no podría estar más lejos de la realidad, especialmente cuando se habla de las primeras citas.

Ten por seguro que todo el mundo se pone nervioso cuando queda con un desconocido que le atrae y al que quiere conquistar.

Por supuesto, algunos la sienten con más intensidad que otros. Pero al final, tú y tu cita están en la misma situación.

Esto significa que cualquier manifestación de ansiedad por tu parte probablemente será recibida con comprensión.

Recordar esto no sólo puede reducir tu ansiedad, sino que también te ayudará a sentirte más conectado con la persona con la que estás saliendo.

(2) Sugiere lugares que te convengan.

Cuando tienes una cita, tus niveles de estrés ya están lo suficientemente altos. Lo último que necesitas es echar más leña al fuego quedando en un lugar que te cause más angustia.

Por ejemplo, si sabes que los lugares abarrotados de gente te hacen sentir incómodo, sugiere un lugar alternativo para el encuentro.

Si te sientes ansioso al tomar el transporte público, asegúrate de tomar un taxi si tú y tu cita quieren ir de un lugar a otro.

Si te sientes incómodo estando a solas con tu cita, sugiere un lugar con otras personas presentes.

En general, las personas socialmente ansiosas deberían buscar exponerse a las situaciones que les asustan. Sin embargo, ya lo estás haciendo al reunirte con una persona que te atrae.

Sé amable contigo mismo y elige un lugar que te convenga.

(3) Elige actividades que te gusten.

Del mismo modo que quieres elegir lugares que te hagan sentir a gusto, asegúrate de sugerir actividades que te agraden.

Para algunas personas con ansiedad social, cenar o ir de copas puede representar una gran amenaza, ya que algunos afectados se sienten incómodos comiendo o bebiendo en público.

Otros pueden rehuir los eventos sociales con grandes multitudes o hacer algo más interactivo, como cocinar juntos.

Piensa en qué actividades te harían sentir incómodo durante una cita e identifica aquellas que te harían sentir bien.

Por ejemplo, muchas personas con ansiedad social prefieren el aire libre y hacer algo interactivo en lugar de las tradicionales citas en un restaurante.

¿Te sientes bien cuando mueves tu cuerpo? ¿Por qué no hacer una excursión o un paseo por un parque?

¿Te sientes más cómodo sin distracciones para poder centrarte en la conversación? Tal vez, simplemente vayan a un restaurante o a un bar tranquilo.

Piensa en las actividades que sueles disfrutar. Lo más probable es que sean actividades estupendas para una cita cautivadora.

(4) Selecciona el momento y la duración adecuados para tu cita.

Entre los factores que pueden tener un impacto importante en la forma en que te sientes durante una cita están el momento de la semana y la duración de tu encuentro.

Por ejemplo, si tu trabajo tiende a ser estresante, quizá no quieras elegir tener citas los lunes por la noche.

Del mismo modo, si tienes muchas cosas que hacer en un momento dado, puedes considerar posponer tu cita un par de días.

Recuerda que las citas no sólo pretenden que los dos se conozcan, sino también que se lo pasen bien.

Lo mismo ocurre con la duración de la cita. Las personas socialmente ansiosas suelen agotarse rápidamente cuando se exponen a situaciones sociales que consideran estresantes.

Si ese es tu caso, avisa a tu cita con antelación de que tienes unas dos horas (o lo que te resulte más cómodo).

Así evitarás agobiarte y podrás disfrutar del tiempo que tengan juntos.

Sin embargo, asegúrate de comunicarlo de forma agradable. No quieres que tu cita sienta que no quieres pasar tiempo con ella o que eres grosero.

Por el contrario, asegúrate de que perciba que estás deseando conocerla.

(5) Ponte ropa que te haga sentir bien.

Probablemente conozcas la sensación de llevar una prenda nueva y no sentirte del todo cómodo con ella.

Aunque no hay nada de malo en probar cosas nuevas, es mejor no hacerlo en la primera cita.

Lo mismo ocurre con los nuevos cortes de pelo u otros cambios importantes en tu estilo personal.

No necesitas una capa extra de inseguridad en este momento. Limítate a lo que te hace sentir cómodo.

(6) Considera la posibilidad de compartir que te sientes nervioso.

La ansiedad social puede agravarse fácilmente por el miedo a que los demás la descubran.

Así, puede preocuparte que los demás vean que te tiemblan las manos, noten que tu voz se quiebra o te vean sonrojarte y sudar, entre otros ejemplos.

A algunas personas también les preocupa parecer inseguras por estar demasiado calladas o decir cosas “raras”.

Sea cual sea tu miedo particular, si intentas ocultar que estás ansioso, es probable que tu inseguridad aumente aún más.

Por eso, puede ser deliberante compartir tu estado interno. De este modo, tu cita ya sabe que estás nervioso y no esperará que te muestres muy seguro de ti mismo.

En muchos casos, tu cita incluso te hará saber que también se siente insegura.

Si sales con una persona agradable, ser vulnerable probablemente te ayudará a establecer una mejor conexión y a sentirte más cómodo.

(7) Muestra un interés genuino en tu cita.

Cuando estamos ansiosos, podemos ensimismarnos rápidamente. Esto, por supuesto, es lo contrario de lo que queremos durante una cita.

En lugar de hacer preguntas al azar para mantener la conversación, pregunta cosas que realmente te interesen.

Puede ser útil pensar en esto antes de la cita e idear un par de cosas que realmente quieras saber sobre tu acompañante.

De este modo, no sólo te sentirás más tranquilo durante la cita porque sabes que tienes un montón de cosas de las que hablar, sino que también es probable que tus conversaciones sean mucho más interesantes y significativas.

Además, hay pocas cosas en la vida que se sientan tan bien como ser realmente interesante para otra persona.

Mostrar un interés sincero hará que tu cita se sienta especial y le hará saber que realmente quieres conocerla.

(8) Escucha activamente.

Cuando estamos ansiosos, nuestro cuerpo está en modo de supervivencia. En ese estado, el cerebro explora el entorno en busca de amenazas.

En el caso de la ansiedad social, el cerebro está muy atento a cualquier señal que pueda indicar desaprobación o rechazo, como las expresiones faciales o el lenguaje corporal negativos de los demás.

Escuchar atentamente lo que te dice tu compañero de conversación puede representar todo un reto cuando estás en modo de supervivencia.

Por eso, las personas socialmente ansiosas suelen tener dificultades para mantener conversaciones interesantes y significativas.

Por miedo a permanecer en un silencio incómodo, pueden pensar en qué decir a continuación. Otras pueden estar muy cohibidas, vigilando su postura, sus expresiones faciales, así como sus sensaciones corporales internas.

Este tipo de procesos atencionales impide mantener una buena conversación que fluya con naturalidad.

Para contrarrestarlo, puedes practicar la escucha activa. Este proceso consiste básicamente en prestar especial atención a lo que dice tu pareja y actuar en consecuencia.

Una persona que practica la escucha activa suele:

  • enviar señales verbales y no verbales que indiquen a su compañero que está escuchando (“Ajá”, “Ya veo”, asentir con la cabeza, mostrar expresiones faciales adecuadas, etc.)
  • pedir aclaraciones si no entiende algo;
  • pedir más detalles para comprender mejor el mensaje de sucompañero;
  • preguntar por el final de la historia si la conversación se ha desviado hacia otro lado;
  • resumir o parafrasear lo que ha dicho su compañero para asegurarse de que ha entendido lo que quiere decir;
  • añadir anécdotas personales, experiencias u opiniones cuando sea apropiado, entre otras cosas.

Al hacerlo, no sólo disminuye tu ansiedad social al estar totalmente inmerso en la conversación, sino que tus conversaciones serán mucho más significativas, dejando a tu cita sintiéndose respetada y valorada.

(9) Reúnete con tu cita en persona y profundiza en los temas sobre los que han chateado.

A veces, las conversaciones se desarrollan y evolucionan solas. Otras veces puede ser un poco complicado hacer que la conversación fluya.

Muchas personas con fobia social utilizan aplicaciones de citas en línea para conocer a posibles parejas románticas. Aunque los mensajes de texto pueden facilitar el contacto inicial, también pueden obstaculizar la conexión a un nivel real.

Muchas veces, las personas informan de que la conversación fluyó muy bien cuando se enviaron mensajes de texto, pero no lo hizo cuando se conocieron en persona.

Aunque ciertamente hay varios componentes implicados, una de las razones puede ser que la gente envía mensajes de texto durante demasiado tiempo antes de encontrarse en la vida real.

Considera la posibilidad de reunirte pronto y mantener conversaciones en persona.

Si has conversado mediante texto durante mucho tiempo y sientes que ya has preguntado a la persona todo lo que querías saber, entra en más detalles cuando te encuentres en persona.

¿Qué le ha llevado a elegir esa profesión? ¿Por qué practica una determinada afición y por qué la disfruta tanto? ¿Qué le hace ser quien es?

Aprovecha el tiempo que pasan juntos para conocerse de verdad. De este modo, practicarás tus aptitudes para las citas y sabrás rápidamente si harían buena pareja o no.

(10) Permite que tu ansiedad aparezca y te acompañe.

La ansiedad social puede ser muy incómoda. Por lo tanto, es natural tratar de suprimirla.

Sin embargo, estos intentos suelen ser contraproducentes y generan reacciones de ansiedad aún más intensas (Wells, 2009).

Esto es cierto tanto para las reacciones físicas de miedo como para los pensamientos que provocan ansiedad. Luchar contra ellos es como echar gasolina al fuego. Sólo empeora la situación.

Como tratamos en nuestro artículo sobre la terapia metacognitiva para la ansiedad social, detener estos intentos inútiles de resistencia es un paso importante en la dirección correcta.

En lugar de luchar contra ellos y esperar que no aparezcan, acepta que te pondrás ansioso y permite que surja tu ansiedad social.

De este modo, puedes evitar ponerte ansioso por tu ansiedad y es menos probable que te sientas abrumado.

(11) Céntrate en el momento presente.

En una cita, muchas personas se preocupan por lo que van a decir a continuación o piensan en un comentario incómodo que han hecho antes.

Aunque la mayoría de las personas pueden dejar que estos pensamientos aparezcan y desaparezcan con bastante facilidad, los que padecen el trastorno de ansiedad social suelen obsesionarse con ellos.

Si te preocupas por la imagen que estás dando, por lo que vas a decir a continuación o por lo que tu cita puede haber pensado sobre algo que has dicho o hecho antes, puede que te convenga volver a centrarte en el momento presente.

Este mismo principio se practica en la meditación de atención plena, en la que las personas suelen concentrarse en su respiración. En cuanto se dan cuenta de que su atención se ha desviado, dejan de lado sus pensamientos actuales y vuelven a centrarse.

Cuando salgas con alguien, puedes aplicar el mismo principio. Decide centrarte en el momento presente, por ejemplo en la conversación que estás manteniendo.

En cuanto te des cuenta de que un pensamiento ansioso te ha distraído, déjalo pasar y vuelve a centrarte en el momento presente.

Dirigir tu atención de esta manera puede ser una herramienta poderosa contra los sentimientos de ansiedad social. Para una introducción a la meditación para la fobia social, consulta nuestra guía de introducción a la atención plena.

(12) Recuerda que hacen falta dos para bailar un tango.

¿Te sientes incómodo cuando estás con tu cita y no sabes de qué hablar?

Si es así, no eres el único. La mayoría de la gente se siente así.

Al fin y al cabo, acaban de conocerse y puede ser difícil encontrar temas que les interesen a ambos.

Aunque muchas personas con ansiedad social suelen ser las más calladas durante una cita, también las hay que hablan mucho.

Ambos comportamientos pueden verse como intentos de lidiar con la inseguridad y pueden tener efectos negativos.

Tanto si formas parte del primero como del segundo de estos grupos, recuerda que una cita requiere un cierto esfuerzo por ambas partes.

Si te quedas demasiado callado, tu cita puede sentirse incómoda y abrumada por tener que guiar toda la conversación.

Si hablas mucho (ya sea porque estás nervioso o porque te sientes responsable de evitar los silencios incómodos), puedes agotarte o no dejar a tu cita el espacio que necesita.

Por supuesto, tienes una tendencia natural a comportarte de cierta manera cuando te sientes ansioso. Sin embargo, intenta ser un poco más hablador si tiendes a ser callado y dale a tu cita espacio para dirigir la conversación si tiendes a tomar el control de la misma.

(13) Ábrete y sé vulnerable.

Cuando acudimos a una cita, naturalmente queremos causar una buena impresión.

Nos arreglamos, somos educados, retenemos ciertos comentarios e intentamos evitar mostrar las partes de nosotros mismos que creemos menos deseables.

Aunque estas cosas son totalmente normales y suelen ser apropiadas, evitar revelar partes importantes de lo que somos puede conllevar fácilmente importantes inconvenientes.

Las primeras citas son la oportunidad perfecta para tocar temas que realmente te importan, porque esto te da la oportunidad de identificar cómo reacciona y piensa tu cita sobre ellos.

Además de las cuestiones éticas que te apasionan, puedes considerar la posibilidad de compartir advertencias importantes relacionadas con tu ansiedad social.

Esto puede hacerse sin decir abiertamente que sufres del trastorno de ansiedad social.

En su lugar, puedes elegir un enfoque más sutil y compartir que te sientes algo incómodo en determinadas situaciones.

Evidentemente, este enfoque no es el adecuado para todo el mundo. Sin embargo, abrirse a las partes de ti mismo que consideras menos atractivas da a tu cita la oportunidad de reaccionar de forma comprensiva y solidaria.

Si descarta tus sentimientos y no reacciona de forma amable, probablemente no sea una persona con la que quieras tener una relación seria.

En muchos casos, la primera cita puede no ser el momento adecuado para esta estrategia. Pero hacerlo en algún momento te ayudará a entender si tu cita puede ser la persona indicada o no.

Al mismo tiempo, practicas activamente la autoaceptación al compartir tus partes inseguras con otras personas. Sin embargo, asegúrate siempre de proteger tus límites no compartiendo demasiado y demasiado pronto.

(14) Si te sientes atraído por tu cita, comunícalo.

En el fondo de la ansiedad social está el miedo a ser rechazado.

Aunque nadie quiere ser rechazado, la mayoría de las personas pueden superar este miedo porque están motivadas por la perspectiva de obtener resultados sociales satisfactorios.

Los individuos con TAS a menudo luchan con esto, ya que tienden a sobreestimar la probabilidad de ser desaprobados.

Por este motivo, las personas socialmente ansiosas suelen intentar ir a lo seguro y no arriesgar demasiado.

Cuando sales con alguien que te gusta, pero no le haces saber que te atrae, puede pensar que no estás interesado y dejar de salir contigo.

Por supuesto, el hecho de que salgas con ellos implica un interés básico por tu parte. Sin embargo, asumir una actitud reservada durante las primeras citas probablemente hará que se sientan inseguros sobre tus sentimientos e intenciones.

Hay muchas maneras de hacer saber a tu cita que te sientes atraído por ella.

Algunas personas pueden hacerlo mediante un contacto corporal breve y repetido, como tocar los antebrazos o los muslos de su cita.

Otros dejan que su cita lea entre líneas o simplemente le dicen “me gustas mucho”.

Sea cual sea tu estilo personal, no dejes de hacer saber a tu cita que estás sinceramente interesado y atraído por ella.

(15) Sal con gente amable, simpática y respetuosa.

Aunque este último punto es probablemente el más obvio, también es la recomendación más importante.

Si bien la mayoría de las personas probablemente se beneficiarían de abstenerse de salir con personas groseras, antipáticas e irrespetuosas, aún más lo hacen los individuos con fobia social.

Recuerda que el trastorno de ansiedad social se caracteriza por un miedo excesivo a ser juzgado, evaluado negativamente o rechazado (American Psychiatric Association, 2013).

Aunque depende de ti trabajar para disminuir esta hipersensibilidad a la desaprobación social, mereces estar con alguien que te apoye y respete.

Si sufres de ansiedad social, pero quieres que las citas sean divertidas, aquí tienes la recomendación más importante:

Asegúrate de que las personas con las que sales son seres humanos agradables, corteses, pacíficos y amorosos.

Gracias por leer y por difundir esta información. Para saber más sobre la ansiedad social y cómo se puede superar, no dudes en consultar nuestra guía completa de tratamiento.

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American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.

Leary, M. R. (2001). Social anxiety as an early warning system: A refinement and extension of the self-presentation theory of social anxiety. In S. G. Hofmann & P. M. DiBartolo (Eds.), From social anxiety to social phobia: Multiple perspectives (pp. 321–334). Allyn & Bacon.

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